CUANDO ESTÉ MUERTO
_____________D 5 XII 99 (11:35 AM) Güemes
Cuando esté muerto
tendré nostalgias de mi país:
del Jardín Botánico;
del campo abierto cubierto de cereales, de las vacas pastando;
de las bestias y bichos que fueron gobernantes
durante demasiados años,
y sorbieron mis odios;
de mis amigos, ¡que he visto tan poco!
porque he estado atareado, cumpliendo mi misión;
de mis hijos;
de mis nietos que seguirán diciendo: “¡Abuelo!, ¡Abuelo!...”
de María Cristina que estará –de un lado o del otro--
organizando conmigo el mundo y plasmándolo;
del barrio de Belgrano;
de las felices montañas de los Andes;
de los dragones de sus lagos;
de este verbo infinito que se escurre con tinta de mis manos;
de mis perros, que a lo largo de mi vida muchas veces me acompañaron;
de mi par más fiel, este cuerpo eficiente, incansable y querido.
________Carlos M. Martínez-Bouquet (Buenos Aires, 1927)
martes, 30 de diciembre de 2008
jueves, 18 de diciembre de 2008
Poema de Gonzalo Escarpa
No hablaré de la muerte
porque no la conozco,
y cuando la conozca
no hablaré de la muerte
ni de nada. Ahora
es tiempo de vivir,
sencillamente. Luego
vendrá la muerte. O no.
Quién sabe. Ya veremos.
:
_________Gonzalo Escarpa (Madrid, 1977)
_________De Fatiga de materiales
porque no la conozco,
y cuando la conozca
no hablaré de la muerte
ni de nada. Ahora
es tiempo de vivir,
sencillamente. Luego
vendrá la muerte. O no.
Quién sabe. Ya veremos.
:
_________Gonzalo Escarpa (Madrid, 1977)
_________De Fatiga de materiales
_________(Ediciones Trashumantes, Madrid, 2007)
:

viernes, 12 de diciembre de 2008
RENDICIÓN DE LA LENGUA de Enrique Falcón
RENDICIÓN DE LA LENGUA
:
___________“tampoco los muertos estarán seguros ante el enemigo,
______________si éste triunfa”.
___________— WALTER BENJAMIN: Illuminationen,
______________ed. Th. W. Adorno, 1961
De triunfar la vida
ha de arañarnos la cara y las palabras
si el mundo es mundo y piel de mundo
y no este hombre al que así tumbaron
los fusiles y el hambre en una tarde corta.
De triunfar, su sed
habría de pegarse a nosotros como un muslo tenso
en mitad de la cara, a mitad justo del mundo
donde tiemblan las palabras en sus ascos de altamar.
Así habrían de vencernos
su sed y el hambre, el tajo de la voz
en su puñal de miedo,
hasta poder reventarnos
cualquier aviso de la boca
(en el medio del incendio
con que la lengua dejó de resistirse).
Porque el mundo es mundo y piel de mundo
y no este hombre y no esta rabia,
de triunfar la vida
habrá de desmayarnos, así, los ojos
y ponerlos en rodillas: la luz de las tormentas.
:
__________Enrique Falcón (Valencia, 1968)
__________En Para un tiempo herido [1998-2008]
__________(Amargord, Madrid, 2008)
:

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